viernes, 1 de septiembre de 2017

QUÉ HAGO, DÓNDE ESTOY

En las últimas semanas algunos amigos me han preguntado dónde estoy, qué hago, porque les llegan noticias sobre distintas actividades en las que estoy participando. A continuación lo explico.
  • No soy afiliado al SUP. Lo dejé a principios de 2016. 
- Un sindicato que pide al ministro de Interior mejor trato para un comisario condenado por torturas (practicadas a mediados de los 90) y nombrado ahora jefe superior, es como pedir que además del nombramiento, que ya es discutible, lo condecore por haber sido condenado. Incompatible con los principios defendidos por el sindicato desde su nacimiento.
- Un sindicato que se retira de una acusación popular en un asunto como el del ático en Estepona del entonces vicepresidente de la comunidad de Madrid, Ignacio González, alegando que no va con ellos cuando son un sindicato de policías, no de cocineros, fontaneros, albañiles... es inaceptable según mi opinión. 
- Apoyar la "ley Mordaza", solo apoyada en España por el PP y unos pocos sindicatos policiales, es atentar contra los derechos civiles de la ciudadanía y renegar de todo lo defendido desde su origen. 
- Estar adquiriendo una vivienda en propiedad en Madrid con parte de las dietas recibidas del sindicato, cuando con menor cantidad otros antes la adquirieron pero para el sindicato no es la organización en la que quiero estar. 
- Que hayan pasado cinco años en los que se han aprobado normas como jornada laboral y ley de Personal con las que el sindicato no ha estado de acuerdo, limitando la acción sindical a lamentarlo como plañideras no es mi idea de un sindicato. La última movilización digna de ese nombre en la Policía se convocó en noviembre de 2012 siendo yo secretario general. 
- Poner zancadillas y no apoyar a un movimiento como jusapol es incomprensible, porque parece que hay liberados sindicales que viven mejor en ese cargo que con la equiparación salarial.
- La busca y captura del discrepante en el seno de la organización, con expedientes, sanciones y expulsiones es impropia de un sindicato democrático.
- La falta de transparencia en las cuentas, que han pasado de verse cada año con los responsables de finanzas de todas las comunidades autónomas a ser materia reservada no es entendible, y la pretensión de sancionar y apartar como afiliado al expresidente del Comité Revisor de Cuentas durante 20 años, revocada en los tribunales, tampoco.
  • Soy afiliado a la Agrupación Reformista de Policías, ARP. Afiliado, sin cargo y sin más intervención en esa organización que la de un afiliado. Fuí impulsor de la idea de crear un sindicato que recogiera determinados valores y principios pero ni siquiera fui fundador. ARP recoge los valores que defendí en el SUP y que se cambiaron a partir de junio de 2013. Yo nunca estaría afiliado a un sindicato corporativo y reaccionario, como fue ANPU en su día, y hoy el SUP defiende lo mismo a lo que se opuso y por lo que nació clandestino en 1978.
  • Soy socio de la Asociación Sonrisas. Socio, sin ninguna participación en la dirección o decisiones de la misma, y fui promotor de su origen impulsando la asociación Sonrisas Azules, aunque no llegué a ser fundador, hoy integrada con Sonrisas Verdes y Naranjas en Sonrisas.
  • Fui fundador del Observatorio de la Ciudadanía Contra la Corrupción, OCC, y portavoz nacional hasta hace dos meses. Desde entonces soy delegado de dicha asociación en Andalucía, a petición de la Junta Directiva Nacional, tras dimitir como portavoz de la misma. Recibo, estudio y traslado a la Junta Directiva Nacional los asuntos de prácticas corruptas que llegan de Andalucía.
  • Escribo una tribuna semanal en el digital Confidencial Andaluz que edita y dirige Pepe Fernández.
  • Soy portavoz del Colectivo Democrático de Policías y Guardias Civiles. Es una asociación nacional (como OCC, JUSAPOL...) que no es asociación profesional de guardias civiles ni sindicato policial, (la ley no permite que policías y guardias civiles estén juntos en asociaciones o sindicatos corporativos de uno u otro cuerpo), no pudiendo intervenir en la negociación de los asuntos laborales y profesionales de sus miembros. Es una organización que nació para denunciar y trabajar contra los abusos, injusticias y trato indeseado contra miembros de dichos cuerpos, o de estos contra la ciudadanía, y para denunciar el mal funcionamiento de las fuerzas de seguridad que supongan no cumplir con la labor que les encomienda la Constitución o deriven en un mal funcionamiento de las mismas.      
Estoy en situación de segunda actividad sin destino en la Jefatura Superior de Policía de Sevilla. Ninguna de las tareas antes citadas supuso ningún ingreso de ninguna de dichas organizaciones, y en todas ellas no existen ni gastos de gestión ni ningún tipo de contraprestación dineraria (excepto en el SUP por imponer el cargo estar desplazado desde Sevilla a Madrid). En el caso del Colectivo Democrático, dados los fines que persigue, ni siquiera se percibe cuota alguna de los socios porque es una herramienta para concienciar e intervenir en la opinión pública y ante las instituciones, y para eso no se precisa dinero.

Tengo una gran colección de premios y recompensas profesionales. 

- Medallas a los 20, 25, 30 y 35 años de servicio que se reciben por cumplir esos años.
- 59 querellas de sindicatos de Policía, asociaciones de Guardia Civil, políticos y mandos policiales; 
- 12 expedientes disciplinarios que han supuesto una pérdida de 95 días de antigüedad (los últimos 45 recurridos por vía contenciosa-administrativa). 
- 0 ascensos.
- 0 recompensas profesionales (salvo las citadas que se conceden por tiempo de permanencia).

Ahora me ocupa la tarea que en Andalucía me supone el OCC; el trabajo para el Colectivo Democrático, con proyectos de exigir la reparación de injusticias cometidas contra miembros de la Guardia Civil, varios de ellos expulsados a principios de los 90 por demandar derechos profesionales, para lo que están previstas determinadas actuaciones que se llevarán a cabo en fechas próximas; y las notas que voy acumulando y estudio de documentos y noticias de la época, para escribir un libro de mis experiencias en los 37 años de actividad sindical y policial. Cuento para ello con la ayuda inestimable de amigos/as que me remiten notas de incidentes, anécdotas y acontecimientos en los que participaron y participé.

Saludos cordiales